martes, 31 de enero de 2012

LA GOTA DE LECHE


La Gota de Leche de Logroño, por su entrada de la calle San Agustín
La Gota de Leche fue el nombre dado a las instituciones creadas para remediar los problemas de desnutrición y alta mortalidad infantil en aquellas familias que no podían permitirse el lujo de tener nodriza, y cuyas madres no podían dar de mamar.

Surgieron a finales del siglo XIX.

La idea original de "las gotas de leche" procedía de Francia, donde el médico Dupont había creado la primera Gota de Leche en 1894.

Rafael Ulecia y Cardona funda en Madrid, en 1904, La Gota de Leche, el primer consultorio de niños de pecho. En este mismo año, en Barcelona, se inaugura el Servicio Lácteo Infantil. Estas instituciones además de prestar asistencia pediátrica, facilitaban la alimentación láctea.

La primera Gota de Leche que se inauguró en Barcelona fue la de Vidal y Solares, médico pediatra fundador del Hospital de Niños Pobres de Barcelona, como una sección del mencionado hospital. La Gota de Leche de Barcelona, se inauguró bajo la dirección de los médicos Cardenal, Girona y Soler.

La Gota de Leche de San Sebastián, situada en la calle Loiola, empezó su andadura el 30 de septiembre de 1903, presidiendo la inauguración la reina madre María Cristina.

La Gota de Leche de Logroño se encuentra en la calle Once de Junio nº 2 y se inauguró el 10 de abril de 1905 siendo Alcalde D. Isidro Iñiguez Carreras. Desde sus orígenes hasta nuestros días ha ido adaptándose a las necesidades municipales como se refleja en el libro sobre el tema publicado en 2008 por el Instituto de Estudios Riojanos. En la actualidad es un moderno centro de recursos juveniles basado en las artes audiovisuales y la información, también es la Escuela de Música Municipal.

El Consultorio de Niños de Pecho de Sevilla tuvo su apertura el día 8 de enero de 1906. Los facultativos encargados de las consultas eran los los propios fundadores: Ciriaco Esteban, José Román Chico y Jerónimo Oliveras Piscol, sensibilizados por los graves problemas que afectan a los niños, especialmente los hijos de familias más desfavorecidas.

En Melilla, siendo Presidente de la Junta de Arbitrios, el Señor General D. José Villalba Riquelme, sensibilizado y preocupado por la miseria en que la mayoría de los habitantes de Melilla se encontraban, convocó a las personalidades más destacadas de la ciudad, para una reunión. De esta reunión salió a la luz la idea de formar una ASOCIACIÓN GENERAL DE CARIDAD. Y así quedó fundada el día 21 de enero del año 1915 con el nombre popular de La Gota de Leche.

El Hospital del Niño Jesús, inaugurado en 1877, fue el centro de formación de los primeros pediatras españoles. Los primeros centros de asistencia a la infancia se multiplicaron a finales del siglo XIX; tales como el Instituto de Federico Rubio en Madrid, el centro creado en Barcelona en 1890 por Francisco Vidal Solares y las primeras Gotas de Leche, o dispensarios pediátricos en 1904 gracias a la labor desarrollada por Rafael Ulecia y Cardona (1850-1919). A la primera Gota de Leche, creada en Madrid por Rafael Ulecia, siguieron las de Barcelona, Valencia, Logroño, Palma de Mallorca y San Sebastián, entre otras ciudades españolas.

Las técnicas de esterilización, mediante calor, tienen su antecedente en la esterilización de leche para biberones que se hacía en las llamadas Gotas de Leche, benéficos establecimientos en donde se preparaban biberones, de uso diario, para lactantes de las clases sin recursos.

03-02-2009
"Un siglo de la Gota de Leche" es una obra de investigación realizada por Inmaculada Cerrillo, Francisco Javier Iruzubieta y Roberto Germán Fandiño, publicada por el IER y el Ayuntamiento de Logroño, que recorre la historia de esta insigne esquina logroñesa.
En un principio se creó como una especie de hospicio que ofrecía gratis leche, alimentos y revisiones médicas al sector más frágil de la sociedad, los niños pobres. De ahí viene su nombre: "La Gota de Leche". Para que se hagan una idea, a finales del siglo XIX el índice de mortalidad infantil (hasta los 10 años) era del 40%. "La Gota de Leche" se creó en 1905 y en la década de los 20 se redujo este porcentaje al 20%.
En los sucesivos años esta cifra se fue minimizando pero no de esta forma tan espectacular. También es cierto que con el paso de los años se crearon más centros, más servicios y la alimentación fue mejorando para la población, pero en esos primeros años del siglo pasado, "La Gota de Leche" se convirtió en un servicio pionero que sólo existía en Madrid y Barcelona.
Cabe destacar también repuntes de mortandad a causa de epidemias o de la Guerra Civil, pero poco a poco los servicios sanitarios fueron ampliándose hasta la creación en década de los 50 del Hospital San Millán. De todas formas, este hospicio mantuvo esta eminente labor hasta 1978.
En este libro también se analiza la evolución de la juventud durante el siglo XX y como "pasan de estar cercenados por el poder adulto, a intentar distanciarse de la Guerra Civil y el revanchismo franquista mediante movimientos y centros juveniles", señala Fco. Javier Iruzubieta. En resumen, es un estudio de este edificio en aspectos como la arquitectura, la sanidad y la juventud.
Hoy en día, "La Gota de Leche" sigue siendo un rincón para y por los jóvenes que aman la música, el arte, la cultura y el ocio en general. Un edificio diseñado por el arquitecto Luis Barrón con pasado, presente y esperemos que mucho futuro. Tal y como ha explicado Iruzubieta, "espero que dentro de 100 años siga siendo un lugar donde se encuentren los jóvenes".

Habré pasado por este emblemático edificio, miles de veces.
La Gota de Leche tiene tres entradas, la de la calle Once de Junio, que estaba siempre cerrada y es la más bonita, la de la calle Portales, y la de la calle San Agustín, mi calle.
En ésta última, su puerta permanecía abierta e iba la gente en busca de leche para los bebes, era gente sin ningún recurso.
A su cargo, estaban las monjas de La Caridad, y había una de ellas que era oriunda de Anguiano, Sor Vitoria,  mis abuelos, conocían a sus padres, y hubo entre mis padres y ella, un vínculo de "amistad".
Mi madre se enteró de que hacían yogures "naturales" las propias monjas, y como favor, Sor Vitoria se los vendía a mi madre, eso sí, con la condición de devolver los cascos.
También era la encargada de ponernos alguna que otra inyección cuando el tío Mario no podía, lo que provocaba en mí una especie de amor-odio hacia Sor Vitoria, ya que no sabía si cuando entrábamos era para coger yogures, o poner banderilla.
Mi padre, hizo alguna que otra chapuza en el centro, un colocar un armario, una silla coja, lo que se terciara, ya que mi padre siempre estaba dispuesto a hacer favores.
Cuando pasaba por la puerta principal, siempre cerrada,  pensaba que igual algún día, podría comprar el edificio para estar cerca de mis padres y vivir en el centro en una casa tan bonita.
 "Qué ilusa", me daba mucha pena ver esa puerta tan grande y bonita cerrada y llena de telarañas, pero a mi ese edificio  hizo crear en mi cabeza verdaderos novelones.
¡En fin!, no sé si Sor Vitoria vivirá, lo último que supo mi madre de ella, era que estaba en Nájera.
No he podido encontrar una foto antigua de la entrada de San Agustín, era también muy bonita, cuando pasabas, olía a limpieza de monja, tenía las puertas principales abiertas, y otras de cristal cerradas  con cortinas blancas como la nieve y las manillas de la puertas relucientes, parecían de oro puro.
Son, "recuerdos de la infancia".

6 comentarios:

  1. Mi infancia está unida a esa puerta de La Gota de Leche. Sor Vitoria es el nombre que siempre estará unida al lugar. Nos daba unos besos creo que sinceros. Y me dio mucha pena perderla de vista.

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  2. Yo también tengo mucho cariño a este edificio, pero de él se me quedó muy marcado un "Yo amo a Rocambole" pintado a tiza por Doloretes y tengo el recuerdo que esa declaración de amor duro años y años ¿tan buenas eran las tizas antiguas?, quizá fuera que el tiempo en la infancia es más lento, no sé. Para mí Gota de Leche es Rocanbole (ese personaje guapo y maravilloso que interpretaba nuestro ídolo Julián Mateos), jo que nostalgia me ha dado!!!!

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    1. ¡Cáspitas!, se me ha pasado lo de Rocambole, llevas razón, parece que estuvo miles de años puesto en la pared... Muchas gracias por recordarlo.

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  3. Yo sólo sabía del edificio lo que su nombre indica. Me encanta que nos cuentes cosas unidas a tu infancia de edificios y lugares tan emblemáticos.

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  4. Juro que no recuerdo lo de Rocambole. Pero sí recuerdo a Julián Mateos. Que no sé qué fue de él. A ver si Lady investiga...

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    1. Julián Mateos tendrá su entrada, pero murió en 1996 de cáncer de pulmón.

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